¿Sabías que Canadá es una monarquía y su reina es Isabel II?

Aunque Canadá funcione como una nación absolutamente soberana, en realidad se trata de una monarquía cuyo jefe de estado es Isabel II. Las razones de esto se deben a la historia y a la política canadiense de los últimos 100 años.

La reina Isabell II debe ser tratada, en territorio de Canadá, con el título de “Su Majestad”, además de aparecer en la constitución y contar con un gobernador general en el país, cargo adjunto a otros gobernadores específicos a cada provincia de la nación.

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Independencia de Canadá

La independencia de Canadá realizó de forma gradual a lo largo de unos 100 años. Fue en 1867 cuando se firmó, por el parlamento de Reino Unido, el Acta de la Norteamérica Británica, en la que se daban ciertos estatutos autonómicos al país.

En 1931, Canadá y otras colonias británicas alcanzaron soberanía legislativa, de modo que podían, virtualmente, independizarse del Reino Unido por medio de votaciones parlamentarias, cosa que sucedió en Canadá en 1982, con la aprobación de su constitución.

Los nexos culturales

Fruto de su largo período siendo naciones constitutivas y mutuamente dependientes, Canadá y Reino Unido tienen una larga historia común, lengua común (con excepción de la parte francófona del país) y religión y costumbres iguales.

Gracias a todos estos elementos, hay una relación muy íntima entre los canadienses y los británicos, cosa que incide tanto en la política como en los intereses de ambas naciones. Por ello, las sendas trazadas por ambos países son similares.

Los canadienses no se han planteado la posibilidad de someter a referéndum, ni de objetar el simbolismo de la monarquía, porque entienden en ella una figura clave para la unidad nacional.

La monarquía de Isabel II

Isabel II no es solo soberana en Canadá, sino en otros 14 estados miembros de la Mancomunidad de Naciones, algunas de ellas también ubicadas en territorio americano, como puede ser el caso de xxxx. Es, pues, un símbolo relevante en el mundo.

Los países miembros de la Commonwealth, o Mancomunidad de Naciones, comparten vínculos culturales, sociales y políticos, por haber estado todos estos países bajo gobierno británico durante un largo trecho de su historia.

Por lo tanto, la presencia y autoridad de Isabel II, así como del resto de la familia real, es una cuestión sobre todo nominal, no de intervención política o pública, pues todos estos son estados soberanos.

Nación soberana

Canadá es un país soberano y como tal ha sido reconocido por el Reino Unido a nivel histórico, especialmente a partir del año 1982, momento en el que se ratifica el papel de la soberana británica en la política canadiense.

La constitución de 1982 establece las pautas de acuerdo a las cuales la monarquía canadiense funciona. Así, aunque oficialmente se reconozca a Isabel II como Jefa de Estado y se admitan sus gobernadores, estos no dejan de tener un papel meramente simbólico.

Osea, pese a que las leyes canadienses y la constitucionalidad del país manifiesten la posibilidad de intervenir en asuntos legislativos o estatales, realmente esto no ocurre en la práctica, pues se consideraría poco democrático.

Canadá es, pues, una nación rígidamente soberana, y su adhesión a la monarquía británica no supone ninguna subordinación a la política de aquel país.

La identidad canadiense

Para los canadienses, la monarquía y su reina tienen una enorme relevancia a nivel patriótico. Canadá no se independizó de Reino Unido por medio de un conflicto dramático y sangriento; por el contrario, la nación anglicana ofreció todas las herramientas para que se separasen civilizadamente.

Por estos elementos, Canadá considera a su monarquía como un elemento relevante de la construcción de su identidad, junto a otros símbolos como pueden ser el escudo, la bandera o el himno.

La amistad entre la monarquía y Canadá ha podido comprobarse recientemente, pues es a Canadá donde han elegido mudarse el ex príncipe Harry y su esposa.

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